Un isotermo de 20 pies no se fabrica como tal. Es un reefer cuyo grupo de frío se ha desmontado, o está averiado y no se reparará. La caja no cambia: mismas paredes tipo sándwich, mismo suelo en T, mismo techo aislado, mismas puertas con juntas. Lo que compra es solo la envolvente, sin el órgano que más cuesta mantener y que fija el precio del resto. En el mercado español se anuncia como «isotermo», «no operativo» o NOR.
El mercado lo dice mejor que cualquier argumento. Cuente 2 000 a 4 500 € (IVA aparte, 21 %) por un 20 pies isotermo, frente a 4 000 a 6 500 € por el mismo formato en clase B operativa: un 30 a 50 % menos. Ese margen es lo que vale un grupo que arranca. El desglose por formato y estado está en la página de precios.
Lo que la envolvente hace, y lo que nunca hará
Un isotermo ralentiza; no produce nada. Sin aporte de frío, el interior acaba igualándose a la temperatura exterior, más despacio y con los picos recortados. Mantiene fuera de heladas en muchas situaciones, pero no sostiene ninguna consigna. Sus usos reales son de almacenamiento seco sensible a la variación, no al valor absoluto: reserva de vino, pinturas y resinas que temen el choque térmico, consumibles de obra que no aguantan ni los 40 °C de un cajón de chapa en agosto ni la helada de enero. En el clima español, donde el salto entre tarde y noche castiga la mercancía, ese amortiguar pesa más que cualquier cifra exacta.
El gasto de explotación que desaparece
Aquí gana interés esta referencia. Un 20 pies frigorífico a +2 °C consume 85 a 95 kWh al día, es decir 17 a 21 € diarios sobre una base de 0,20 a 0,25 €/kWh (tarifa profesional, 2026). Un isotermo consume cero: sin trifásica que tender, sin revisión de grupo, sin compresor que se pare un domingo. El ahorro no se juega en la compra sino a lo largo del tiempo. Y ahí está el límite de la comparación: un isotermo no sustituye a un frigorífico más barato, hace otra cosa.
Cuándo no es la elección correcta
Tres casos, claros. Si almacena producto bajo temperatura regulada —alimentos, productos sanitarios—, esta referencia queda fuera de juego: no puede alcanzar ni registrar una consigna; coja un operativo con test PTI reciente. Si piensa en un retrofit de grupo para ahorrar, rehaga el cálculo con el margen real frente a la clase B: rara vez sale a su favor. Y si su mercancía no teme ni la helada ni el calor, paga un aislamiento para nada; un contenedor seco cuesta menos. Antes de cerrar una compra de ocasión, la lista de qué revisar cubre paneles y juntas; el resto de configuraciones está en el catálogo.
Características
| Formato | 20 pies |
|---|---|
| Volumen útil | ~28 m³ |
| Capacidad | 10-11 |
| Dimensiones interiores | ≈ 5,44 × 2,29 × 2,27 m |
| Estado | Isotermo |
| Uso típico | restaurante, carnicería, catering, cervecería |
Lo que significa «Isotermo»
Antiguo frigorífico cuyo grupo frigorífico ha sido retirado o está fuera de servicio. Se conserva el aislamiento: la caja ralentiza las variaciones de temperatura pero no produce ninguna.
Lo que hace variar el precio
- Las horas del grupo frigorífico: el primer factor en la segunda mano, a igualdad de caja.
- La marca del grupo: la disponibilidad de piezas pesa más que el nombre en sí.
- El estado de la caja: corrosión, juntas de las puertas, suelo marcado por las carretillas.
- La región y el acceso al emplazamiento: la entrega con camión grúa cuesta de 800 a 2.000 €.
EuroReefer no vende contenedores. No disponemos de stock ni de depósito: las horquillas anteriores son órdenes de magnitud observados en el mercado europeo, no una oferta de venta. Transmitimos su solicitud a proveedores especializados, que se pondrán en contacto directamente con usted si pueden atenderla.
Referencias similares
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Contenedor frigorífico 20 pies — ocasión clase A
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Contenedor frigorífico 20 pies — clase B (segunda mano)
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Contenedor frigorífico 20 pies clase C (segunda mano)
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Contenedor frigorífico 20 pies — primer viaje (nuevo)
Preguntas frecuentes
¿Qué temperatura mantiene un isotermo de 20 pies sin grupo de frío?
Ninguna, en el sentido de una consigna. Una caja isoterma no regula nada: solo ralentiza la deriva hacia la temperatura exterior. En la práctica recorta los picos y suaviza la diferencia día/noche, lo que basta para mantener fuera de heladas mucha mercancía seca. Pero si su necesidad se escribe con una cifra —«+4 °C», «−18 °C»—, esta referencia no la cumplirá, sea cual sea el vendedor.
¿Por qué cuesta menos que un reefer usado que sí funciona?
Porque la pieza cara y sujeta a desgaste —el grupo Carrier, Thermo King, Daikin o Star Cool— falta o ya no arranca. Paga solo la caja de acero aislada: de ahí que un 20 pies isotermo se sitúe en 2 000 a 4 500 € (IVA aparte, 21 %), un 30 a 50 % por debajo de una clase B operativa del mismo tamaño. A cambio, el frío lo aporta usted, o prescinde de él.
¿Puedo instalarle mi propio equipo de frío más adelante?
Técnicamente sí: la caja está pensada para ello y el emplazamiento del grupo sigue ahí, lo que la convierte en una cámara lista para un split, un monobloque o un equipo alquilado. El interior mide unos 5,44 × 2,29 × 2,27 m y admite estanterías estándar. Confirme antes las juntas de puerta y el estado de los paneles —un panel empapado arruina cualquier equipo que atornille— e incluya el equipo y su instalación en el presupuesto.