Cada año, las navieras renuevan sus flotas y retiran del circuito marítimo miles de contenedores frigoríficos que aún conservan entre 10 y 15 años de vida útil. Ese flujo alimenta el mercado de segunda mano: unidades a una fracción del precio de un equipo nuevo, listas para trabajar como cámara frigorífica portátil, almacén refrigerado o congelador estático. Ahora bien, comprar un contenedor reefer usado exige saber leer su estado: las clases A, B y C, la inspección PTI o la marca del grupo de frío marcan la diferencia entre una buena compra y una avería cara.
Del barco al mercado de ocasión: qué es un ex-reefer marítimo
Un contenedor frigorífico de segunda mano es, casi siempre, un antiguo reefer marítimo: un contenedor ISO aislado, con interior de acero inoxidable y grupo de frío integrado, diseñado para transportar mercancía perecedera entre puertos. En un 20 pies, las cotas exteriores son 6,06 × 2,44 × 2,59 m, con un interior de unos 5,44 × 2,29 × 2,27 m: el aislamiento resta espacio en paredes, techo y suelo, por lo que el volumen útil es menor que el de un contenedor seco del mismo formato.
Estos equipos trabajan en un rango estándar de -25 °C a +25 °C, lo que cubre tanto la refrigeración positiva como la congelación. Cuando la naviera los retira del servicio, siguen siendo máquinas plenamente funcionales: es el origen de la práctica totalidad de la oferta de ocasión en Europa.
Clases A, B y C: la clave que casi nadie explica
El mercado clasifica los reefers usados en tres clases, y esa letra condiciona el precio más que cualquier otro factor. La clase A reúne las unidades más recientes —normalmente con menos de 12 años— y en mejor estado técnico y estético. La clase B agrupa contenedores operativos con marcas de uso: golpes, arañazos, corrosión superficial. La clase C se vende «en el estado», sin garantía de funcionamiento, y se dirige a compradores capaces de asumir una reparación.
| Clase | Perfil habitual | Orientación 20 pies, sin IVA (mercado europeo 2026) |
|---|---|---|
| A | menos de 12 años, mejor estado técnico y estético | 6 500 – 10 000 € |
| B | operativo, con marcas de uso visibles | 4 000 – 6 500 € |
| C | vendido en el estado, sin garantía de funcionamiento | 1 500 – 3 500 € |
En España, las entradas de gama observadas en 2026 se sitúan entre 1 100 y 3 800 € sin IVA: corresponden a unidades de clase B o C ofrecidas por pequeños vendedores. Por encima de ese tramo se aplican las horquillas europeas de la tabla. Todos estos valores son orientativos —observados en el mercado, nunca una tarifa— y se entienden sin IVA: en España hay que añadir el 21 %, además del transporte. Como referencia, un equipo nuevo «primer viaje» cuesta aproximadamente entre 2 y 4 veces el precio de una clase A.
La inspección PTI: el documento que hay que pedir
PTI significa Pre-Trip Inspection: el protocolo de verificación completa que los reefers pasan antes de cada viaje marítimo, y que repasa el grupo de frío, los sensores y la estanqueidad. En el mercado de ocasión, ese informe es su mejor prueba objetiva del estado real de la máquina. Dos reglas prácticas: exigir un PTI de menos de 3 meses y, siempre que sea posible, completar el papel con un ensayo en frío presencial, es decir, arrancar el equipo y verificar que alcanza y mantiene la temperatura de consigna.
Marcas de grupos de frío: Carrier, Thermo King, Daikin, Star Cool
Cuatro fabricantes concentran la mayoría de los grupos de frío del mercado: Carrier, Thermo King, Daikin y Star Cool. Ninguno es «mejor» en abstracto; las diferencias reales están en la red de repuestos disponible cerca de su ubicación, en la familiaridad de los técnicos frigoristas locales con cada marca y en la cotización de reventa. Antes de decidirse, merece la pena preguntar a su frigorista habitual qué marcas conoce: un repuesto fácil de encontrar vale más que cualquier ficha técnica.
Comprar a un especialista o en un portal de anuncios
Portales como Milanuncios son canales legítimos donde aparecen reefers usados, a veces a precios de entrada muy bajos. La diferencia con un vendedor profesional especializado no está en la plataforma, sino en lo que acompaña a la venta: un especialista suele ofrecer ensayo en frío antes de la compra, PTI reciente, factura con IVA, entrega con camión grúa y, en su caso, una garantía y una vía de recurso si algo falla. En un anuncio entre particulares, todas esas comprobaciones corren por cuenta del comprador. Ninguna opción es mala en sí: la cuestión es si usted puede evaluar el estado de la máquina por sí mismo o prefiere pagar por que otro lo haga.
Antes de firmar: lista de comprobación
- PTI de menos de 3 meses, con informe escrito.
- Ensayo en frío hasta la temperatura de consigna prevista para su uso.
- Estado de juntas de puertas, suelo, paredes interiores y desagües.
- Corrosión estructural (esquinas, travesaños), más grave que la superficial.
- Horas de funcionamiento del grupo de frío y su historial de mantenimiento.
- Instalación eléctrica disponible: trifásica 380/400 V con toma CEE de 32 A en la mayoría de los casos.
- Consumo previsto: un 20 pies consume entre 85 y 110 kWh al día según la consigna — nuestra guía de consumo eléctrico detalla los valores por formato.
Para una revisión punto por punto, con las señales de alarma y las preguntas que hacer al vendedor, consulte la guía de qué revisar antes de comprar de segunda mano.
¿Y si su necesidad es temporal? Alquilar antes de comprar
La compra de un reefer usado compensa a partir de un uso continuado de 18 a 24 meses. Por debajo de ese umbral, el alquiler de un contenedor frigorífico suele ser la vía más razonable: en España se observan tarifas de larga duración desde unos 15 – 16 € al día sin IVA. Si ya tiene claro su proyecto de compra, puede solicitar un presupuesto: transmitimos su solicitud a proveedores especializados en frío, que le recontactan directamente si pueden responder a su necesidad, y usted compara las ofertas sin compromiso.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta un contenedor frigorífico de segunda mano en España?
En 2026 se observan entradas de gama entre 1 100 y 3 800 € sin IVA, correspondientes a unidades de clase B o C ofrecidas por pequeños vendedores. Por encima de ese tramo se aplican las horquillas europeas: un 20 pies de clase A se sitúa entre 6 500 y 10 000 € sin IVA. Son valores orientativos del mercado, no tarifas, y hay que añadir el IVA del 21 % y la entrega.
¿Qué diferencia hay entre las clases A, B y C?
La clase A agrupa las unidades más recientes —normalmente con menos de 12 años— y en mejor estado técnico y estético. La clase B designa contenedores operativos con marcas de uso visibles. La clase C se vende en el estado, sin garantía de funcionamiento, y puede requerir reparaciones. En un 20 pies, la diferencia de precio entre una clase A y una clase B ronda los 2 500 a 3 500 €.
¿Qué es la inspección PTI?
PTI son las siglas de Pre-Trip Inspection, el protocolo de verificación completa del grupo de frío que se aplica a los reefers antes de cada viaje marítimo. Al comprar una unidad usada conviene pedir un PTI de menos de 3 meses y, siempre que sea posible, un ensayo en frío presencial: arrancar el equipo y comprobar que alcanza la temperatura de consigna.
¿Cuántos años dura un contenedor frigorífico de segunda mano?
Una unidad de ocasión en buen estado conserva del orden de 10 a 15 años de vida útil. La longevidad real depende del historial de mantenimiento del grupo de frío y de una revisión periódica tras la compra: el equipo frigorífico es la pieza cara, y cuidarlo es lo que sostiene el valor del conjunto en el tiempo.
¿Qué instalación eléctrica necesita un reefer usado?
La mayoría de los contenedores frigoríficos funciona con corriente trifásica de 380/400 V y toma CEE de 32 A de cinco patillas; algunos formatos pequeños existen en monofásico de 230 V. En cuanto al consumo, un 20 pies se sitúa entre 85 y 110 kWh al día según la consigna, con una potencia demandada de 5 a 12 kW según el formato.