Sin corriente: cuánto resiste la mercancía y cómo asegurar la continuidad

Sin corriente, ¿cuánto tiempo aguanta la mercancía en un contenedor frigorífico? Inercia térmica, grupo electrógeno de emergencia, alarmas y plan de continuidad.

Actualizado el 18 de julio de 2026

Un contenedor frigorífico mantiene la cadena de frío mientras recibe electricidad. Antes o después, todo responsable de almacén se plantea la misma duda: qué ocurre cuando esa electricidad se corta. Cuánto tiempo resiste la mercancía, cómo se detecta el fallo a tiempo y qué respaldo conviene tener preparado. No hay una cifra única, porque la autonomía real depende de varios factores que, en buena parte, usted sí controla. Esta guía los ordena y describe un plan de continuidad realista, sin prometer horas de aguante que nadie puede garantizar.

La inercia térmica: de qué depende

Un equipo bien aislado no pierde su temperatura de golpe. El aislamiento de paredes, techo y suelo funciona como una reserva de frío: cuanto más grueso y en mejor estado esté, más lenta será la subida de temperatura tras un corte. Con las puertas cerradas, la propia masa de producto ya frío ayuda a estabilizar el interior. No es casualidad que el volumen interior de un frigorífico sea menor que el de un contenedor seco del mismo formato: el aislamiento ocupa espesor en cada cara, y ese espesor es justo lo que trabaja a su favor cuando falta la corriente.

Ningún proveedor serio le dará un número exacto de horas, y hace bien. La duración real depende de la consigna de partida —no es igual arrancar desde +2 °C que desde -18 °C—, de la temperatura ambiente, del volumen de mercancía y, sobre todo, del número de aperturas de puerta. Cada apertura durante un corte deja escapar aire frío que ya no se repone. De ahí la primera regla: durante un fallo eléctrico, mantenga las puertas cerradas salvo que sea imprescindible.

FactorEfecto sobre la autonomía
Aislamiento (estado y espesor)Mejor aislamiento, subida de temperatura más lenta
Consigna (+2 °C frente a -18 °C)Un congelado parte con más frío acumulado
Temperatura ambienteCuanto más calor haga fuera, más rápido sube el interior
Carga de productoUna cámara llena y fría se estabiliza mejor
Aperturas de puertaCada apertura acorta el margen disponible

El grupo electrógeno de emergencia

Cuando el corte puede alargarse, el grupo electrógeno de emergencia es la respuesta directa. Para dimensionarlo, parta de la potencia que demanda el grupo frigorífico, situada entre 5 y 12 kW según el formato, y añada un margen para el pico de arranque del compresor, superior al consumo nominal. Un generador ajustado justo a la potencia de régimen puede no llegar a arrancar el equipo.

El generador debe entregar además la alimentación correcta. Un contenedor frigorífico se conecta habitualmente en trifásica de 380/400 V con toma CEE de 32 A y 5 polos; algunos formatos pequeños, como una cámara frigorífica portátil, funcionan en monofásica de 230 V. Compruebe la ficha del equipo antes de elegir la máquina.

Para estimar el combustible, sirve de guía el consumo diario del propio contenedor, que indica cuánta energía habrá que reponer por cada tramo de corte:

FormatoConsignaConsumo diario aproximado
10 pies+2 °C50 – 70 kWh
20 pies+2 °C85 – 95 kWh
20 pies-18 °C95 – 110 kWh
40 pies HC+2 °C170 – 190 kWh
40 pies HC-18 °C190 – 215 kWh

Estas cifras son órdenes de magnitud observados en el mercado europeo. Un contenedor congelador a -18 °C consume más que el mismo formato en refrigeración, y un 40 pies HC mucho más que un 10 pies. Prevea autonomía de combustible para toda la duración razonable de un corte en su zona.

Alarma y monitorización

De poco vale la inercia térmica si nadie se entera de que el frío ha fallado. La segunda pieza del plan es la detección: una sonda de temperatura conectada a una alarma y, en lo posible, a un aviso remoto por SMS o telemetría. Muchos grupos frigoríficos actuales (Carrier, Thermo King, Daikin, Star Cool) ofrecen opciones de monitorización que registran la temperatura y avisan al superar un umbral. No entramos a valorar aquí con qué precisión regula cada equipo: lo decisivo es que el aviso llegue a alguien capaz de actuar.

Fije el umbral de alerta por debajo de la temperatura crítica de su producto, para disponer de margen de reacción, y decida de antemano quién recibe el aviso a cualquier hora. Una alarma sin destinatario claro es solo un pitido en un almacén vacío.

Un plan de continuidad realista

Con estas piezas, el plan se reduce a cuatro decisiones tomadas por adelantado: qué umbral dispara la alerta, quién la atiende y responde, qué respaldo se activa —generador propio o alquiler rápido de una unidad— y en qué orden se protege la mercancía más sensible. Escribirlo antes del incidente evita improvisar el día del corte.

Si su actividad no justifica un generador permanente, alquilar una unidad de respaldo es una alternativa razonable. En España el alquiler de larga duración parte de unos 15-16 €/día (sin IVA; IVA del 21 %). Compare esa referencia con el valor de la mercancía que protege: puede consultar los órdenes de precio según formato y duración, o comparar opciones de alquiler directamente. Para un caso concreto, lo más rápido es pedir presupuesto describiendo su necesidad; en EuroReefer transmitimos su consulta a proveedores especializados que le contactan directamente si pueden responder a su necesidad. Y si prepara este plan por primera vez, el resto de nuestras guías cubren consumo, dimensiones y elección de equipo.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo aguanta la mercancía sin corriente con las puertas cerradas?

No existe una cifra fija. Un equipo bien aislado y cargado, con las puertas cerradas, conserva el frío durante horas antes de acercarse a un umbral crítico; uno mal aislado o que se abre a menudo, mucho menos. La autonomía depende del aislamiento, de la consigna, de la temperatura exterior y del volumen de producto. Durante el corte, mantener las puertas cerradas es lo que más alarga el margen.

¿Qué potencia debe tener el grupo electrógeno de emergencia?

Debe cubrir la potencia que demanda el grupo frigorífico, entre 5 y 12 kW según el formato, más el pico de arranque del compresor, superior al consumo nominal. Dimensione siempre con margen. El generador también tiene que entregar la alimentación correcta: trifásica de 380/400 V con toma CEE de 32 A, o monofásica de 230 V en algunos formatos pequeños. Prevea combustible para toda la duración estimada del corte.

¿Cómo se detecta a tiempo un fallo de refrigeración?

Con una sonda de temperatura conectada a una alarma y, si es posible, a un aviso remoto por SMS o telemetría. Muchos grupos frigoríficos modernos —Carrier, Thermo King, Daikin, Star Cool— ofrecen opciones de monitorización que registran la temperatura y avisan al superar un umbral. Defina de antemano quién recibe la alerta y en cuánto puede reaccionar: una alarma que nadie atiende no sirve de nada.

¿Conviene tener una unidad de reserva?

Depende de lo crítico que sea su producto. Para operaciones sensibles, tener a mano un generador o poder alquilar deprisa una unidad de respaldo reduce el riesgo. En España el alquiler de larga duración parte de unos 15-16 €/día (sin IVA; IVA del 21 %). Compare esa cifra con el valor de la mercancía que protege antes de decidir.