Recibir un contenedor frigorífico plantea una pregunta que conviene resolver antes de la entrega: ¿cómo se alimenta el grupo de frío? A diferencia de un contenedor seco, un equipo frigorífico funciona solo si recibe corriente de forma permanente. El compresor y los ventiladores arrancan en cuanto se conecta la unidad y mantienen la temperatura las 24 horas. Preparar la acometida eléctrica antes de que llegue el contenedor evita bloquear la puesta en marcha y, sobre todo, garantiza una instalación segura.
La conexión estándar: trifásica 380/400 V
La mayoría de los contenedores frigoríficos se alimentan en corriente trifásica de 380/400 V mediante una toma industrial CEE de 32 A y 5 clavijas (tres fases, neutro y tierra). Es el mismo tipo de conexión que se emplea en talleres, naves y cámaras frigoríficas fijas. La potencia solicitada por el grupo se sitúa entre 5 y 12 kW según el formato y la consigna de temperatura: cuanto mayor es el volumen y más baja la temperatura, más pide el compresor.
Este dato es importante para dimensionar la línea: una toma doméstica ordinaria no basta. La instalación debe soportar el arranque del compresor, que solicita puntualmente más intensidad que en régimen estable. Por eso la sección del cable y la protección deben calcularse para la carga real, no para una estimación optimista.
Consumo según formato y temperatura
El consumo depende del tamaño del contenedor y de la temperatura de consigna. Estas cifras son indicativas, observadas en el mercado europeo:
| Formato | Consigna | Consumo por hora | Consumo por día |
|---|---|---|---|
| 10 pies | +2 °C | 2 – 3 kWh | 50 – 70 kWh |
| 20 pies | +2 °C | 3,5 – 4 kWh | 85 – 95 kWh |
| 20 pies | -18 °C | 4 – 4,5 kWh | 95 – 110 kWh |
| 40 pies HC | +2 °C | 7 – 8 kWh | 170 – 190 kWh |
| 40 pies HC | -18 °C | 8 – 9 kWh | 190 – 215 kWh |
Como referencia, un 20 pies a +2 °C consume del orden de 85 a 95 kWh al día, y el mismo formato a -18 °C sube a 95-110 kWh. Un 40 pies HC congelador puede alcanzar 190-215 kWh diarios. Traslade estas cifras a su tarifa eléctrica para estimar el coste de explotación, que puede pesar tanto como el propio alquiler en un uso prolongado.
Qué hacer si no dispone de trifásica
No todos los emplazamientos cuentan con una acometida trifásica. Existen dos alternativas habituales:
- Formatos pequeños en 230 V monofásico. Algunas unidades compactas (del tipo cámara frigorífica portátil o 10 pies) admiten una alimentación monofásica de 230 V, más fácil de conectar en un local o una vivienda. Confirme siempre con el proveedor que el modelo concreto lo permite: no es la norma general, y depende del grupo de frío instalado.
- Grupo electrógeno. Para una ubicación sin red, un evento o una obra aislada, un generador correctamente dimensionado alimenta el grupo de frío de forma autónoma. Debe cubrir la potencia solicitada (5-12 kW) con un margen suficiente para absorber el pico de arranque del compresor, más exigente que el consumo en régimen estable.
Seguridad: valide la instalación con un electricista
La conexión de un contenedor frigorífico no es una operación que deba improvisarse. Hacer intervenir a un electricista cualificado antes de la primera puesta en marcha permite verificar la sección de los cables, la protección diferencial y la puesta a tierra, y confirmar que la línea aguanta la carga permanente del grupo. Es la forma más fiable de evitar un sobrecalentamiento o un disparo repetido de la protección.
El coste de la acometida eléctrica es muy variable: puede ser nulo si ya dispone de una toma trifásica adecuada, o llegar a 1 500 € (sin IVA; el IVA del 21 % se añade aparte en España) si hay que crear la línea desde cero. Encargue un presupuesto a un profesional local antes de comprometerse con un contenedor.
Anticipe el coste antes de alquilar o comprar
La cuestión eléctrica forma parte del coste total de un contenedor frigorífico, junto con la entrega y el propio equipo. Antes de decidir entre alquilar y comprar, conviene sumar la acometida al presupuesto y compararla con las horquillas de precios del mercado. Encontrará más recursos técnicos en la guía de contenedores frigoríficos.
Si quiere una estimación adaptada a su formato y su emplazamiento, puede solicitar un presupuesto: transmitimos su solicitud a proveedores especializados, que le contactan directamente si pueden responder a su necesidad.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de enchufe necesita un contenedor frigorífico?
La mayoría de los contenedores frigoríficos se conectan en corriente trifásica de 380/400 V mediante una toma industrial CEE de 32 A y 5 clavijas (tres fases, neutro y tierra). No sirve un enchufe doméstico ordinario. Algunos formatos pequeños admiten alimentación monofásica de 230 V, pero conviene confirmarlo con el proveedor para el modelo concreto antes de recibir la unidad.
¿Cuánta potencia consume el grupo de frío?
El grupo solicita entre 5 y 12 kW según el formato y la temperatura de consigna. En consumo diario, un 10 pies a +2 °C ronda los 50-70 kWh, un 20 pies entre 85 y 110 kWh según la temperatura, y un 40 pies HC congelador puede alcanzar 190-215 kWh. Cuanto más bajo el punto de consigna y mayor el volumen, más consume el compresor.
¿Se puede usar un contenedor frigorífico sin trifásica?
Sí, con matices. Algunas unidades compactas admiten 230 V monofásico, más fácil de conectar en un local. Para un emplazamiento sin red eléctrica, un grupo electrógeno correctamente dimensionado —con margen para el pico de arranque sobre los 5-12 kW solicitados— alimenta el equipo de forma autónoma. Confirme siempre la compatibilidad del modelo concreto con el proveedor antes de decidir.
¿Debo llamar a un electricista para conectarlo?
Es muy recomendable. Un electricista cualificado verifica la sección de los cables, la protección diferencial y la puesta a tierra, y confirma que la línea soporta la carga permanente del grupo. Así evita sobrecalentamientos y disparos repetidos de la protección. El coste de la acometida va de 0 a 1 500 € sin IVA, según haya que crear la línea o no.